Hoy hemos visitado la “Certosa di Pavía”, un monasterio cartujo del siglo XIV, aunque lo que hoy vemos es gótico. Sus paredes guardan celosas el paso de los siglos y de la historia, que hoy parece haber sido siempre benevolente y calma para con la Certosa.
No siempre lo ha sido, ya que tras sus muros hay épocas de guerra, hambre, peste…
Pero pese a esto la presencia de este monasterio es serena y acogedora, e invita a la reflexión y a la calma.
Actualmente habitado por monjes cistercienses, se puede visitar parcialmente.
Uno de los monjes es el encargado de guiar la visita, (en italiano) respetando siempre el silencio, y envueltos así de una paz que sorprende tanto como la belleza del monasterio.
El silencio aquí es importante, y todo gira en torno a él y al trabajo, ya que los monjes hacen voto de silencio.
Al final de la visita, se pueden comprar productos hechos por los monjes, como licores, tisanas, chocolate, caramelos de hierbas…
Un sitio que merece la pena ver.

